Vivimos en un mundo cuya principal condición es la diversidad cultural. No obstante, a menudo suele ocurrir que se desconoce o se reprime para garantizar el mantenimiento de una concepción hegemónica excluyente. La Universidad Nacional de Colombia constituye un microcosmos en el que se presentan tanto las diversas expresiones culturales de las formas de vida cotidiana, como de las manifestaciones estéticas que expresan el sentimiento asociado a las formas identitarias grupales.

Esta problemática asociada a la diversidad ha sido objeto de atención a nivel internacional, uno de cuyos principales escenarios ha sido la Organización de Naciones Unidas para la educación, la ciencia y la cultura, UNESCO, que en la Asamblea general de 2005 logró la aprobación de la Convención internacional sobre la protección y la promoción de la diversidad de las expresiones culturales. Esta Convención constituye el marco de las orientaciones para definir las políticas públicas que incluyan de manera decidida la protección de estas expresiones de la diversidad.

El Estado colombiano aprobó el contenido de esa Convención en el año 2013 y en la actualidad forma parte del marco normativo que genera obligaciones de este Estado con la comunidad internacional. Desde el punto de vista de la sociedad civil resulta de primera importancia fomentar la democracia participativa de la ciudadanía organizada para velar por la protección de la diversidad cultural y su promoción.

En la época contemporánea asistimos a una polarización extrema en la manera de entender la condición humana. La crítica del pensamiento posmoderno a los valores universales, nos conduce a un peligroso relativismo en el que se presume que todo vale y se privilegia lo particular. El efecto de esta tendencia ha sido especialmente sensible en las Ciencias sociales y humanas en las que la formación de nuevos profesionales registra el efecto etéreo del particularismo. El estudio de las expresiones poéticas constituye una buena base para mostrar como desde los códigos y prácticas estéticas se expresa lo universal reconciliado. Además, se requiere avanzar en una senda semejante en cuanto a los saberes especializados sobre el hombre y la sociedad en la actualidad, de tal manera que los nuevos profesionales de las ciencias sociales y humanas puedan interactuar con los organismos de desarrollo a nivel nacional e internacional para contribuir de manera efectiva en la preservación de valores universales que entren en diálogo con la particularidad y reconozcan la diferencia de culturas, en un entorno de búsqueda de la interculturalidad.